2 de junio de 2013

Comunicado real: Notificación de cambio de domicilio

Ciudad de La Plata, Argentina.

Junio 2 de 2013


Apreciados Cachirulenses.


A través de la presente la autoridades notifican el cambio permanente de domicilio de la República Independiente de Cachirulandía. Ubicada desde hace algunos años en la Ciudad de Cartagena.

Estás son nuestras nuevas coordenadas: 34°55′17″S 57°57′16″O. En palabras cristianas: Ciudad de La Plata, Argentina, Sur América. 

Si tienen alguna, queja, reclamo o pregunta. Ya saben que hacer.


Gracias y un apreciado saludo


Su majestad Cachirula

22 de mayo de 2013

Una entrada en el blog... porque se la merece


Hace tiempo que decidí jugármela en otras latitudes; ¿las razones? para qué ahondar en detalles, suenan a quejas y reclamos, suenan a hijo malcriado. El punto es que lo decidí, me llegó la hora y lo ejecuté. Ya está en marcha el plan y ya tengo fecha de vencimiento. 

Me voy sin decir adiós, la palabra "adiós" no me gusta, suena a novela y a religión (a - Dios) 
- "Me voy, adiós" realmente quiere decir: "Me largo, que Dios se apiade de tu alma"

Más bien digo hasta pronto. Más bien "Que la pases lindo". "Que tus días estén llenos de luz".
Me voy porque esa fue la opción que me dejaste, mi tierra con Alzheimer, mi tierra dolida, "Mi tierra" que es más tierra que mía, más de otros que mía.
Pero fuiste la que le dio ondas a mis cabellos y la que tiñó mi piel del color del chocolate, ese que calentito 
me tomé tantas veces en las laderas de mi ciudad natal. Ese que combina tan bien con el queso recién hecho, con el queso colombiano. Porque aquí no tenemos queso amarillo o azul o verde. Sólo el quesito campesino, el costeño y el mozarella (que se ha popularizado gracias al TLC). 
Te tengo profundo amor, por eso me dueles. Por eso me voy. Pero no sin antes decir que te sentí en cada 
momento, que te olí hasta saciarme, que me quedé enmudecida con tu belleza. Que agradezco el negro profundo de los ojos que me regalaste. Y no podía irme sin antes decirte "Que tus días estén llenos de luz", porque ya sabes que no me gusta decir adiós.

Antes de partir, te pido un gran favor: cuídame a mis papás, no los trates tan fuerte. Acoje en tu seno a mis -
casi por llegar - sobrinos.

24 años aquí y no pude tomar una foto que se asemejara en lo mínimo a tu belleza.



9 de mayo de 2013

Un bocadillo... de rapidez

Luego de buscar día tras día, por fin encontré una aplicación que ahorre, realmente, energía en mi equipo Android. Se llama Holo Music y lo puedes descargar aquí.

Así que te recomiendo usarlo si vas para un largo viaje y no quieres que tu "Reproductor de música- Consola de juegos-agenda-cámara fotográfica-Gps-Kindle-Computador-alarma-calculadora-reloj de ajedrez-asistente de meditación"  (que a veces hace el rol de celular)  te abandone.

No hay de queso... no más de papa.

21 de enero de 2013

Insomnio...

Un trago de agua, una excusa para estar despierta. Una oveja, dos ovejas... ese truco nunca me ha funcionado.

Una página, dos páginas, tres, cuatro... eso no me ha servido hoy.

Siempre hay alguien para hablar; no, no me interesa... me pongo de pie, arreglo un poco la mesa que luce terriblemente desordenada a pesar de mis esfuerzos por mantener cada cosa en su sitio.

Vaso de té, enciendo la computadora. Reviso el quehacer de la gente en las redes sociales, pienso que me gustaría descansar de ellas un buen rato. Volver a otros tiempos, donde sólo teníamos teléfonos que costaban una fortuna, cuando el filtreo nos costaba una caminata; dos minutos telefónicos de 400 pesos cada uno; un encuentro casual en el bus... ahora la gente cree que con un "te quiero ver" en el inbox de Facebook (porque tampoco nadie usa ya el correo electrónico) a mí se me van a dar los antojos de dejar la comodidad de mi habitación. En los últimos días me he puesto a pensar que me he puesto vieja y no pensé que me fuera a suceder tan pronto, aunque el mejor observador diría que es natural, una persona que no se dedica sino a escuchar, ver y leer cosas de viejos lo más probable es que se termine pareciendo a eso.

Entre los medicamentos, la enfermedad que me atacó por meses, el mal de amores, las salidas nocturnas y el abandono de mis rutinas de meditación se han puesto de acuerdo para convertir lo que antes era uno de mis mayores placeres en algo en un tormento con nombre propio: insomnio.

Y en una noches de insomnio, decidí que no quería ser más Smolina Cartagena o @Dearcachirula. De ahora en adelante el que quiera ubicarme tendrá que recordar cómo era que se hacía antes. O también puede mandarme un correo electrónico o mandarme un mensaje por W/S.

19 de noviembre de 2012

(I Can't Get No) Satisfaction



Camina con prisa... toma una Coca Cola del refrigerador.
Le da un golpe a la mesa. Toma el primer sorbo.
Se escucha el primer "Fucking". El segundo; dos palabras más.. El tercero.
Hace la mueca en su cara que seguramente adquirió durante su primer año fuera de la casa de sus padres.

Toma el tercer sorbo.

Grita, Se retuerce de furia. Siente el fuego en su corazón. Su furia se siente más. Le doy otra excusa para enfurecerlo. Es mi esclavo. 
Grita más fuerte y su dedo indice casi toca mi hombro. Si pudiera me golpearía con la botella que ya se terminó. Va al refrigerador y saca otra.
Yo con mis ojos saco la bandera blanca. Parece que se ha calmado. 

Pero retomo mi ataque. Se enfurece de nuevo., el segundo trago de la segunda Coca Cola.
El n-simo "Fucking" y ya para él estoy siendo muy estúpida  Si, una estúpida que con sólo dos palabras logra hacerle enfurecer.

Ya perdí la cuenta del numero de tragos que lleva. Me concentro en lo mucho que disfruta discutir  Lo ama. Ama tener la razón, ama imponer su razón. Ama que yo no tenga más que mis berrinches como defensa. Ama los problemas y las peleas porque son lo que mueve su vida. Su mente sin ellos se aburre, se muere. 

Me hace llorar, pero lloro porque me siento impotente, me gustaría decirle todo lo que pienso, decirle que el esclavo es él que no se toma un día libre porque necesita darse mala vida para poder tener una. Si, necesita tener una "mala vida" porque es lo más cercano que conoce a "la vida".

Tengo hambre, quiero irme a mi casa. Bajo la mirada y digo que lo siento; entonces no tiene nada que decir. Sólo que está cansado de que yo crea que con disculpas lo arreglo todo. Pero no sabe que lo que realmente quiero decir es que lo siento por él, porque a pesar de ser una persona que sin querer se convirtió en mi maestro me doy cuenta que está muy lejos de caer en cuenta de su error. De ver lo infeliz que es y de lo fácil que es cambiar eso.

Mientras tanto seguirá siendo mi esclavo y el de los demás, todos ciegos e inconscientes llevados por la corriente; batallando sin tregua y sin cuartel contra un enemigo que, así como en su caso, nos inventamos para poder darle una razón a nuestros pies de ponerse en el suelo cada mañana. 

Me despido cordialmente como si la anterior hora no hubiera pasado nada. Como si no me hubiera llamado estúpida cuantas veces deseó. Como si yo no hubiese provocado en él ganas de ahorcarme. La cortesía da para todo eso. 

Hay 2 gaseosas menos en el refrigerador; él tiene una nueva apetitosa y calientita historia sobre la estupidez de los latinos que lo hará "feliz" el resto del día así como mil quejas de mí más para sumarle a las mil que ya tiene en el stock... ah y se me olvidaba, yo estoy aquí sentada escribiendo una entrada para mi blog.



Expose yourself to your deepest fear; after that, fear has no power, 
and the fear of freedom shrinks and vanishes. You are free. 
Jim Morrison 

9 de noviembre de 2012

Hay que hacerle el amor a la vida


Hay que hacerle el amor a la vida, hay que comérsela a picos; hay que volverla loca con los juegos previos. Hay que figurarse el punto exacto donde explota. Hay que tenerle paciencia.
Hay que susurrarle cosas sucias al oído, hacerla que pierda el miedo a entregarse. Hay que volverla loca otra vez. Deberás hacerla sentir deseada, viva, joven de nuevo. Necesitaras tiempo, está llena de heridas. Pero hay que hacerle el amor, ambos lo necesitan.
Hay que comerse a la vida. De poco a poco y después brutalmente. Gentilmente y después con rudeza. Si, hay que comérsela. Hacerla tuya y no soltarla. Hacerla tuya y que ella lo sepa; si, que no le quede duda. Deberás ser explicito, a su edad ya no está para rodeos.
Hay que hacérselo a la vida, metérselo por cada orificio, hacerla gemir.... Conducirla a su límite, que sienta la dilatación de sus muslos. Que no le de pena. Deberás recordar donde no tocar cuando va en el camino a su éxtasis. Deberás tomarla fuerte pero con ternura. Y cuando la tengas en ese punto y esté a punto de darse toda, mírala a los ojos, siente la respiración que sale de su boca entreabierta y aliméntate de ella.
Luego, disfruta la  "post mortem", acaríciale sus cabellos. Besa la punta de su nariz y sus parpados. No hables, no digas nada. Sólo habla con los ojos, ofrécele un trago de agua. Déjala dar el siguiente paso, te amará. Te amará y te permitirá hacerle el amor una y otra vez. Y deberás hacerlo, y en esto sé totalmente irreductible, cada vez que la toques (y lo harás muchas veces) hazlo como lo hiciste la primera vez. Ella te amará y te necesitará. Entonces se enamorará, perdidamente. Y oh! que delicia es tener a la vida loca y enamorada de ti.

Con el tiempo, si la amaste lo suficiente, te dará hijos. Hijos que tendrán su mismo ojos color profundo  .

28 de octubre de 2012

Agüita de canela...


"Yo no comprendo, como en tus ojos niña sólo hay desierto"
Buika

Mi Mamá tiene un libro viejisimo de medicina (fruto de sus deseos juveniles de ser enfermera); ella siempre ha sido de las que se sabe las medicinas correctas para todo:  es sólo cuestión de que el enfermo hable sobre su mal para que ella dispare la receta... pero nunca uno está seguro de que ella se encuentra preocupada hasta que agarra su viejo libro, se pone los lentes (de dos años para acá) y ojea su preciado tesoro, busca en el índice los principales síntomas y le empieza a dar la cátedra al primer mal parado que encuentre (que por lo general es mi papá, quien anda por ahí o viendo tv o cazando algo para comer en la nevera). Casualmente hoy es él, está viendo las noticias, la escucho en la cocina junto al televisor (si, el televisor está en la cocina) y el día de hoy la paciente soy yo, estoy tirada en mi cama con la esperanza que no me ataque otra vez la necesidad hacer “deposiciones” como dijo la doctora ayer. En serio, ya se me está volviendo un miedo. Mi mamá hace un comentario que no puedo identificar, aún no me dice nada sobre lo que el libro dice, ella siempre espera tener un adecuado diagnóstico y una respectiva cura. Sé que está preocupada, ¿quién no lo estaría? llevo así casi una semana así, parece que me mejoro pero luego recaigo y esa caída sí que duele. Duele en la panza y un poco en las piernas, pero sobretodo duele porque me quita el bienestar que había recuperado. Mi mamá le lee algo a mi papá suena como a un remedio, lo sé por la entonación con que lo hace. Tengo miedo, nunca me había pasado algo así. Pero sé, que antes que cualquier otra cosa pase ella encontrará, una vez más, una manera de que su viejo libro le salve el rato a alguien.

P.S. En los días cuando me siento muy enferma sólo me dan ganas de escuchar música en español y sobre todo de mujeres. Lo encuentro reconfortante y fácil de digerir. *Recomendación de hoy: No habrá nadie en el mundo - Buika

12 de septiembre de 2012

Republica Entropica de mi Habitación


Seriamente, soy una bandera de ese dicho que dice "Las cosas se parecen a su dueño" y ni hablar del otro que reza "Somos lo que comemos".

Puedo gastar horas limpiando mi cuarto, puedo pagarle a alguien; puedo poner carteles de orden everywhere! pero si mi mente esta "patas para arriba" ... mi cuarto también, es como si por una extraña ley en mi vida todo estuviera OBVIAMENTE conectado: Si mi cabeza está hecha un desastre.. mi computador también, mi cuarto, mi mp3, mi cuenta de correo, mi cuerpo, mi salud.... TODO...  Y si mi cuarto está hecho un desastre.. mi cabeza también! Y lo peor es que mi cuarto no se desordena como el típico cuarto; con la ropa en la cama y los zapatos por todos lados, porque esos siempre están en su lugar; Mi cuarto se desordena, en una escala de 1 A 10, en catastrófico. Parece que todo lo que hubiera en él fuera basura y me dan unas ganas viscerales de prenderle fuego a todo y empezar una nueva vida, ahí es cuando se me ocurre raparme la cabeza porque, ente otras cosas, mi cabello también está hecho un desastre.

Cuanto deseo volver a aquellos tiempos en que hacía las cosas que decía. En ese entonces todo marchaba bien conmigo... Ahora sólo tengo 8.. no, 10 kilos de más; un trabajo que no tiene nada que ver con mi carrera, una dieta que me podría matar en 2 años, un computador con el disco duro repleto, un admirador que dice que "zueña Con migo"  y lo más parecido a una relación es lo que tengo con mi tesis que parece nunca terminar.

Nota mental: Bueno, hora de levantarse a continuar con la limpieza de su habitación, señorita.